En la gestión de riesgos marítimos, la preparación no puede basarse en suposiciones, sino en datos deterministas. Un Plan de contingencia efectivo es un documento vivo que debe integrar el modelamiento numérico de derrames, una herramienta que simula la trayectoria y el destino de los hidrocarburos bajo diferentes escenarios meteorológicos y oceanográficos. Al entender cómo las corrientes, el viento y la marea local interactúan con diversos tipos de producto, es posible identificar con precisión las áreas de alto valor ecológico o socioeconómico que se encuentran en la línea de impacto, permitiendo una asignación de recursos mucho más eficiente y estratégica.
1. Simulación estocástica y análisis de trayectorias
El uso de software especializado para el modelamiento de derrames permite a las organizaciones transitar de una respuesta reactiva a una proactiva. Estas herramientas calculan la probabilidad de contacto en zonas sensibles durante las primeras 24 horas, el periodo que hemos definido como la ventana de oportunidad crítica. Al integrar variables como la temperatura del agua y la tasa de evaporación del hidrocarburo, COAM proporciona a sus clientes mapas de riesgo dinámicos que son esenciales para el diseño de estrategias de protección costera y la selección de puntos de despliegue de barreras de contención.
2. Entrenamiento y simulacros de respuesta en tiempo real
La tecnología de modelamiento pierde efectividad si el personal no está entrenado para ejecutar la respuesta bajo presión. La realización de simulacros periódicos, validados por especialistas con formación internacional, es el único método para asegurar que la cadena de mando y las unidades operativas funcionen como un solo bloque. Estas prácticas no solo ponen a prueba la operatividad de la flota y los equipos de succión, sino que refinan los tiempos de movilización y la coordinación logística, transformando el papel del Plan de Contingencia de un requisito administrativo en una herramienta de ejecución táctica real.
3. Alineación con el Sistema Nacional de Respuesta (PNC)
En el Perú, el Plan Nacional de Contingencia (PNC), supervisado por la DICAPI, exige que toda instalación portuaria o embarcación de gran calado cuente con planes de respuesta aprobados y vigentes. La normativa internacional, como el Convenio OPRC 90 de la OMI, también subraya la importancia de la cooperación y el entrenamiento continuo. Un plan debidamente auditado y respaldado por simulacros no solo garantiza la seguridad del litoral, sino que actúa como una salvaguarda legal ante las autoridades reguladoras, demostrando que la empresa ha tomado todas las medidas de debida diligencia para proteger el medio ambiente marino.
En COAM, con 19 años de trayectoria, nos afirmamos como el socio estratégico que entiende que en protección ambiental la prevención no es negociable. Nuestro equipo, integrado por oficiales de la Marina de Guerra del Perú y personal entrenado en organismos de élite, lidera el desarrollo de estrategias de prevención y planes de respuesta que exceden los estándares mínimos. Respaldados por una flota única en la región y constantes inversiones en tecnología realizadas entre 2022 y 2025, aseguramos que nuestros clientes no solo cumplan con la norma, sino que lideren con resiliencia y excelencia técnica en cada milla de nuestro mar.

Con más de 10 años de experiencia gestionando proyectos de ingeniería, tecnología de la información y programas de transformación digital. A lo largo de su carrera, ha destacado por su reflexión estratégica y liderazgo organizacional, habilidades que hoy aplica liderando el equipo de Operaciones, Flota y Logística de COAM PERÚ. Con un sólido trasfondo académico que incluye un MBA y un Máster en Liderazgo por EADA Business School, Jose ha ocupado roles clave en organizaciones de prestigio como Stefanini Group, Canvia y Sapia, consolidándose como un referente en la dirección de equipos multidisciplinarios y la optimización operativa.

